Construyendo el Reino de Dios desde un camión de bomberos

Cáritas Parroquial de Nuestra Señora del Pilar continúa en su afán de dar a sus chicos de Apoyo Escolar algo más que la estricta ayuda para sus estudios. Queremos que aprendan, además de matemáticas, sociales, etc., a relacionarse entre ellos, con otros chicos de su edad y con los adultos. Queremos que conozcan el mundo que les rodea y aprendan a ver todo lo bueno que hay en él y a tomar conciencia de que también está en sus manos hacer un mundo mejor para todos.

Con esta intención, el día 2 de diciembre realizamos la primera salida trimestral del curso, desplazándonos a un Parque de bomberos, el que corresponde al distrito de la Parroquia, junto a la plaza de Manuel Becerra.

Desde que llegamos nos acompañó un bombero que lleva 14 años de servicio en el Parque y nos explicó con detalle todas las instalaciones. Nos llevó a la sala preparada para información en la que recibimos una charla informativa sobre el cometido de los bomberos en caso de incendio, que es una de las muchas actividades que ellos realizan, puesto que su ayuda es necesaria en multitud de emergencias, de todo tipo.

Después pasamos a visitar la unidad móvil, un camión equipado de los que ellos llaman bomba, del que nos enseñaron todas y cada una de sus partes. Visitamos su gimnasio, en el que uno de los bomberos nos hizo una exhibición, y pudimos ver cómo actúan ante una llamada de emergencia: la rapidez con que se colocan el equipo y cómo bajan por la “barra” de caída rápida. Colocaron un casco completo a uno de nuestros chicos, que estaba encantado y que pudo comprobar el peso y la incomodidad que produce. Y, finalmente, nos despidieron en la puerta dejándonos con el conocimiento del duro trabajo que realizan.

Antes de regresar a la parroquia, en el parque próximo, tomamos un pequeño refrigerio para recuperar fuerzas después de tantas emociones.

Los alumnos y monitores pasamos con los bomberos unas horas muy agradables y disfrutamos mucho en contacto con las personas que hacen posible uno de los servicios más importantes y desconocidos de la ciudad.

Muchas gracias, amigos bomberos porque, además de todo lo que nos enseñasteis sobre vuestro trabajo, nos demostrasteis que sois personas amables y cercanas, capaces de poner en riesgo vuestra propia vida para ayudar a los demás.

Los bomberos con su trabajo contribuyen a hacer un mundo mejor; nosotros también queremos contribuir a hacer posible esa tierra nueva que soñamos, ese mundo más justo, fraterno y solidario, por eso nos ponemos en manos de Dios para que nos ilumine y aliente en saber hacer la parte que nos corresponde. A lo mejor alguno de nuestros chicos y chicas, dentro de unos años, también estarán ayudando a construir el Reino de Dios desde un camión de bomberos.